CANARIAS E IBEROAMÉRICA UNIDAS POR EL CINE (16ª MUESTRA DE CINE IBÉRTIGO 2018)

Una de las grandes novedades de está edición de Ibértigo en colaboración con la Asociación de cineastas de Canarias Microclima ha sido el acercamiento entre cineastas desde diferentes perspectivas geográficas y culturales para crear sinergias entre Iberoamérica y Canarias. Un puente para estrechar lazos a través del Atlántico y comprender realidades diferentes en el mundo.

Nuestros compañeros Haliam Pérez, Macu Machín y Amaury Santana nos relatan brevemente como ha sido esta experiencia. 

 

HALIAM PÉREZ Y DAVID GUITIÉRREZ CAMPS

Imaginen una cita a ciegas. Una invitación que uno asume con gusto y a la vez con temor. ¿Con quién me encontraré? ¿Cómo será? ¿Tendremos tema de conversación? Incluso si tienes unos cuantos puntos en común con el otro, eso no garantiza que la cita será agradable. Ahora comprendan que esto no va sobre una cita a ciegas tradicional donde dos personas buscan amor, sino de una cita entre cineastas que no se conocen. Pues esta idea atrevida se le ocurrió la asociación de cine Vértigo y yo fui una de sus afortunadas víctimas. El domingo 21 de octubre tenía como encargo pasar a recoger a David Gutiérrez Camps en su hotel. De él solo sabía que era un cineasta catalán, que había estudiado en la misma universidad que yo aunque estudios diferentes y que venía a presentar su segunda película. Él primera vez que visitaba la isla y yo encargado de hacer de anfitrión, pensando antes de llegar a su encuentro, en temas, películas y directores de los que podríamos hablar. Un paseo por Las Canteras, ya de noche, Las Canteras que hacía tiempo no visitaba, con su mar, sus turistas, sus inmigrantes. David luego me confesó que le sorprendió ver a tantas mujeres marroquíes con sus vestidos largos y sus melenas cubiertas. Canarias es un poco África. Los temas fueron apareciendo, primero el paisaje, luego la política: ¿Y cómo ves el asunto en Cataluña, preguntaba yo? Luego el cine. Quizá dejamos el cine para lo último por ser el tema más serio. Dos días antes había visto su película, y me llevé apuntes de los que no hablamos en detalle. Una película “Sotabosc” que te sitúa en el lugar del otro. Que se sitúa en una frontera cercana al documental, que trasciende este género a una ficción con notas de surrealismo y de humor. Que trata sobre un inmigrante africano en un pueblo de Cataluña y que como bien decía David, es un retrato sobre dos universos paralelos que conviven pero que no se entienden, ni apenas interactúan. Al día siguiente tuvimos la proyección y disfruté viendo a David en un lugar que ya conocía, pero que por primera vez, comprendía desde esta nueva perspectiva gracias a Vértigo y su temeraria propuesta. El director frente al público, frente al desencuentro, frente a la admiración, intentando compartir sus inquietudes, su motivación para hacer esa pieza que tanto cuesta.

45015619_2411480842245746_1842905303469785088_nPieza, obra, película que luego adquiere su verdadero valor en una proyección, donde un grupo de personas atrevidas intentan descubrir y comprender. Gracias Vértigo por recordarme Las Canteras, por presentarme a David, por hacerme descubrir una nueva mirada. Por proyectar un relato de esos que tanta falta hacen y que no son comunes, que no unifican, que no se recrean en la homogeneidad.

Haliam Pérez (Vicepresidente de Microclima)

 

MACU MACHÍN Y MILAGROS MUMENTHALER

La proposición de la Asociación de cine Vértigo de reunirme con Milagros
Mumenthaler, en calidad de cineasta insular y representante de nuestra
asociación, fue una noticia que festejé dando brincos internos en el desierto del
Sáhara, donde me encontraba en ese momento. Me emocionaba pensar que
hacía exactamente un año había visto su primer largo, “Abrir, puertas y
ventanas”, en Madrid y que, también hacía tiempo que tenía en mi lista de
deseos “La idea de un lago”, su última película, porque sospechaba que de
alguna manera me podría inspirar en la escritura del guión de lo que será mi
primer largometraje: su capacidad de abordar lo íntimo y lo histórico de manera
tan sutil y personal. No se lo comenté a Milagros cuando nos conocimos
durante el almuerzo. Pero sí fuimos y volvimos sobre temas que surgían con la
comida: la dificultad de producir películas y de encontrar el productor
adecuado, lo azaroso y complicado que es rodar en Argentina o en España, o
el hecho de que, por extraño que parezca, somos afortunadas por hacer lo que
hacemos. Milagros estaba muy interesada en saber qué hacíamos desde
nuestra asociación y qué facilidades tenemos para hacer cine en Canarias.
Quizás mi optimismo al respecto no fue demasiado convincente, pero le
expliqué que, paradójicamente y a pesar de todo, nos empeñamos en seguirlo
haciendo.

45030904_2411480702245760_8065973681676877824_nAmbas estudiamos en la misma universidad de Buenos Aires, estuvimos en el mismo turno de tarde, así que no es de extrañar que nos cruzáramos de vez en cuando por los pasillos. Finalmente, doce años después, vinimos a conocernos en un libanés de Las Canteras, así que no puedo hacer otra cosa más que agradecer la maravillosa iniciativa de la Muestra de cine Iberoamericano Ibértigo por volver a cruzar nuestros caminos.

Macu Machín (Vocal de Comunicación de Microclima)

 

AMAURY SANTANA Y JOAO PEDRO RODRÍGUEZ

“No esperaba estar hablando de esto aquí”. Así de sorprendido se mostró Joao Pedro Rodríguez, cuando en nuestra conversación comenzaron a salir nombres de colegas portugueses. Ambos estudiamos cine en la Escola Superior de Teatro e Cinema en Lisboa aunque en promociones muy distintas. Joaquím Sapinho, Joao Guerra da Mata, Vítor Gonçalves, cineastas y colegas suyos de profesión a los que luego conocí también como profesores míos de la escuela. De mi promoción mencioné a compañeros de aulas, los cineastas Joao Salaviza o Ico Costa, a los que Joao también conocía bien e incluso por aquí podrían sonar, ya que sus trabajos han pasado por el Festival de Cine de Las Palmas en alguna ocasión. Tras el repaso a lo de allá, la mirada curiosa hacia lo de aquí. “¿Quiénes son las figuras representativas de cine en Canarias? ¿Cuál es el estado del cine en las islas?”, se interesaba desde una completa ausencia de referentes. Muchas veces es la mirada virgen de quien viene de fuera, la que nos obliga a parar y pensar un momento en lo que tenemos aquí. En construir algunas imágenes para situarle se nos demoró la conversación. No conocía sus películas. Durante mi estancia en Lisboa fue el tiempo del estreno deOdete” y había oído hablar de O fantasma”, pero nunca los llegué a ver. Años más tarde, veo tres de sus trabajos proyectados en Ibértigo.

45055475_2406373339423163_1265950848970653696_nHablar de temas comunes en ellos resulta difícil cuando se trata de proyectos tan distintos. Pero el tratamiento de la memoria captó mi atención. “Nunca veo mis películas, prefiero no recordar el pasado”, comentó en el coloquio a partir de La última vez que vi “Macao”. Magnéticas, enigmáticas y de narrativas tan concretas como evocadoras, me pareció que en su cine había algo que resonaba fuerte de ese comentario. Como si, en su relación con un pasado, los personajes necesitasen de algo nuevo, la necesidad de construirse en otra cosa. Por ahí nos demoramos en los coloquios posteriores en los que agradeció conocer la mirada de un lugar desconocido sobre su cine. Ahí hubo intercambio en el que algo siempre queda. Nuevo mérito de la Muestra Ibértigo, no sólo en el esfuerzo que hacen cada año por sacar adelante la muestra, sino también al invitar a sus directores. Y magnífica idea de generar este encuentro con cineastas canarios. Ahora ya Joao también conoce algo más del cine que se hace aquí. Puede incluso que motive su interés en ver algunos de esos trabajos. Puede ser incluso que hasta le guste encontrar en ellos inquietudes comunes… Merece la pena seguir apostando por esta iniciativa.

Amaury Santana Marrero (Miembro de Microclima)

 

 

 

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EL GOBIERNO DE CANARIAS DESAPROVECHA 1,3 MILLONES DESTINADOS A LA INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA REGIONAL

Casi 1,3 millones de euros de los dos millones destinados por el Gobierno de Canarias al estímulo de la producción cinematográfica regional en 2017 no llegaron nunca a invertirse, según los datos de la Cuenta General de Gastos de la Comunidad Autónoma.

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Las consecuencias para el sector, y con ello para el desarrollo económico y cultural de la región, han sido nefastas: de acuerdo con los cálculos del propio Gobierno, se han perdido inversiones en Canarias por al menos otros 4,3 millones de euros, se han cancelado rodajes ya planificados, se ha frustrado la contratación de cientos de técnicos canarios y se han anulado contratos de coproducción y distribución internacionales que hubieran colocado nuestra producción cinematográfica en salas comerciales y televisiones de todo el mundo.

Las razones de este fracaso en la gestión de las medidas de estímulo de uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento de nuestra economía son variadas, pero pueden resumirse en la falta de una verdadera política audiovisual regional que esté liderada por responsables con decidida voluntad y conocimiento suficiente del funcionamiento del sector. Solo así puede explicarse, por ejemplo, que el Gobierno aprobara unas reglas técnicas inspiradas en sectores tradicionales que nada tienen que ver con el audiovisual e incompatibles con las ayudas del Ministerio de Cultura, o que concediera a las productoras beneficiarias menos de 40 días para terminar de financiar sus películas, preproducirlas, contratar a todo el personal, filmarlas, editarlas y estrenarlas, si querían recibir las ayudas concedidas, un proceso que, en su conjunto, lleva fácilmente más de un año. A ello hay que añadir una preocupante falta de transparencia y de interlocución, que ha llevado, por ejemplo, a no publicar las Actas de la Comisión de Valoración o la composición de la Comisión de Seguimiento, pese a las demandas del sector, así como a rechazar todas las solicitudes de prórroga en la ejecución o, en último extremo, de nueva convocatoria de las partidas no ejecutadas.

La situación en este 2018 es igualmente descorazonadora: pese a que los Presupuestos recogen una partida de apoyo a la producción regional de 375.000 euros (que nos vuelve a situar a la cola de España) y a que la plantilla del departamento de audiovisuales del Gobierno de Canarias ha crecido un 300%, no existe fecha prevista para la próxima convocatoria, ni siquiera confirmación oficial de que ésta, efectivamente, se producirá. Tampoco se ha realizado ningún avance en la actualización de las bases reguladoras, pese a que todas las asociaciones del sector presentaron una propuesta técnica consensuada el pasado mes de marzo, lo que parece abocar a un nuevo fracaso de la convocatoria.

En los últimos años, las empresas nacionales e internacionales que eligen Canarias como plató de rodaje atraídas por ayudas públicas en forma de extraordinarios incentivos fiscales han copado los titulares de la prensa regional y centrado la comunicación institucional del Gobierno de Canarias en materia audiovisual. Sin embargo, el apoyo a las empresas audiovisuales canarias se sitúa en el extremo opuesto, pues la nuestra es la tercera comunidad autónoma de España que menos inversión destina al impulso de las producciones cinematográficas de su región, acumulando, en el conjunto de los últimos siete años, un total de apenas 706.000 euros de inversión frente, por ejemplo, a los casi 20 millones de Galicia o de la Comunidad Valenciana, o a los más de 8 millones de euros con que, a través de desgravaciones fiscales, se apoya cada año a las productoras nacionales que deciden rodar en nuestro archipiélago. Unos incentivos de acceso imposible para las productoras y creadores de Canarias, precisamente por la total ausencia de una política audiovisual coherente en nuestra comunidad, dando lugar a un agravio comparativo que lastra el desarrollo de nuestro sector en un contexto de oportunidad sin parangón en toda Europa.

Se consolida así, en definitiva, la paradoja de que, coincidiendo con el período de mayor afluencia de rodajes peninsulares y extranjeros a nuestras islas, la producción cinematográfica canaria viva una de las situaciones más críticas de su historia reciente, comprometiendo tanto nuestra identidad cultural como el futuro de un sector estratégico para el desarrollo de la economía de nuestra región.

Santa Cruz de Tenerife, a 15 de octubre de 2018.

DAILO BARCO, NUEVO PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN CINEASTAS DE CANARIAS MICROCLIMA

Después de las directivas encabezadas por Víctor Moreno y Jairo López, el cineasta Dailo Barco recoge el testigo con un proyecto que pretende continuar con las líneas estratégicas de la asociación para construir un modelo audiovisual en el archipiélago que defienda el cine como bien cultural.

Dailo Barco

Acorde con la política de renovación anual fijada en sus Estatutos que mantiene la Asociación Cineastas de Canarias Microclima, y después de la presentación de candidaturas y la votación por parte de los socios, se anuncia la nueva directiva. Tras las presidencias de Víctor Moreno y Jairo López, el cineasta Dailo Barco recoge el testigo continuando con la filosofía de horizontalidad que ha caracterizado el trabajo diario de la asociación. Dailo Barco, cineasta y sociólogo tinerfeño, es director de los documentales ‘Las postales de Roberto’, ‘Archipiélago fantasma’, y codirector de ‘Viudas blancas’. Esta nueva directiva está conformada por Haliam Pérez en la vicepresidencia, Adrián León en la secretaría, Guillermo Carnero en la tesorería y Macu Machín, Octavio Guerra y Cris Noda como vocales.

 La asociación cuenta actualmente con cuarenta socios de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y Lanzarote, además de varios residentes en Madrid, Barcelona y Valencia. Entre los asociados se encuentran directores, productores, guionistas, directores de fotografía, sonido, arte e, incluso, algún espectador. En apenas tres años de vida ha logrado desempeñar un papel fundamental en la puesta en marcha de las ayudas al cine del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife, así como en el seguimiento del buen funcionamiento de éstas. En el marco del Festival de Cine de Las Palmas ha organizado varios encuentros profesionales que han permitido reflexionar acerca de las políticas audiovisuales existentes y la necesidad de crear un modelo audiovisual que promueva el cine como bien cultural en Canarias. También ha aprovechado la celebración de sus asambleas anuales para otorgar en dos ocasiones el Premio Microclima a la Asociación de Cine Vértigo y al Colectivo Yaiza Borges por su labor dentro de la cultura cinematográfica en Canarias.

 Continuar supervisando las ayudas al cine del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife seguirá siendo uno de los objetivos principales del nuevo equipo directivo. Además, se pretenden impulsar nuevas líneas de ayudas al cine por parte del Cabildo de Gran Canaria, el Cabildo de La Palma y el Cabildo de Lanzarote. También continuará colaborando en las mejoras del departamento audiovisual de Canarias Cultura en Red y del funcionamiento de Filmoteca Canaria. A su vez, y pese a la situación actual, intentará retomar el diálogo con la Televisión Canaria y demandarle un papel más activo en el desarrollo del contexto audiovisual canario. Todas estas líneas de trabajo buscan consolidar un modelo que planifique y optimice los recursos a medio plazo y que permita concretar una ley o un instituto del cine en Canarias.

 Para conseguir estos objetivos la asociación se organiza en varios grupos de trabajo y reuniones periódicas que distribuyen las tareas entre los socios. Por ello, siempre es bienvenida la llegada de nuevos socios que aporten su visión y trabajo, enriqueciendo el debate y fortaleciendo la asociación. La experiencia actual de los socios de Microclima está siendo muy satisfactoria al comprobar la necesidad que existía de que un grupo de cineastas se organizara para conseguir un objetivo común.

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Dailo Barco, sentado el segundo por la izquierda, junto a Haliam Pérez, Guillermo Carnero y otros miembros de Microclima
(autora: Tamara Brito)

 

¿QUÉ SUCEDIÓ DURANTE LA SEGUNDA ASAMBLEA DE MICROCLIMA?

16 de Diciembre de 2017, Tenerife, 10:55, en una sala del TEA acondicionada para la ocasión, da comienzo la segunda asamblea anual de Microlima. Al caluroso reencuentro le sucedió un día intenso, cargado de emociones y atmósfera de puro cine. El premio Microclima 2017 al colectivo Yaiza Borges no fue solo un homenaje a una labor cinematográfica encomiable, holística en todos sus conceptos; significa la recuperación de un discurso moderno y lleno de una energía contagiosa que prendió en los socixs. Microclima se enfrenta en el próximo año a tareas intensas de trabajo y construcción, de dar un paso al frente en la defensa de un nuevo modelo que sostenga el cine como referente cultural. Yaiza Borges, poeta con nombre de mujer, nos muestra que no existen discursos antiguos, existen discursos dormidos, hibernando como úrsidos en alerta. Despertémoslos y hagamos de nuestras reivindicaciones un travelling hacia el futuro.

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La Asamblea, primera actividad del intenso día, sirvió para que los 22 socixs presentes mostraran músculo y con ese tan microclimático sustantivo mostraran su disposición a seguir trabajando por la asociación. Con la buchaca llena de nuevas energías, los socixs afrontan una nueva ronda de renovación en los grupos de trabajo, directiva y ejecutiva.

Durante la asamblea se repasaron las actividades realizadas durante 2017, un año completo de reuniones, seguimiento y trabajo en las ayudas de distintos organismos y defensa de nuestra propuesta de modelo.

Los socixs plantearon en una ronda de intervenciones sus motivaciones y ganas de implicarse con más fuerza en los grupos de trabajo, aportando nuevas ideas, batallas y una hoja de ruta renovada.

Y con tanta musculación entra el hambre y las ganas de comer. Y rápido.

Aún con la digestión de una comida en buena compañía dejamos hueco para el plato fuerte de la tarde, el premio Microclima a Yaiza Borges.

Estuvieron presentes los socios y una representación del colectivo homenajeado: Antonio Jarque, Josep Vilageliu, Jaime Ramos, Constantino Hernández y Aurelio Carnero. Tras un discurso esplendido de apertura del acto por parte de nuestro actual presidente, se proyectó “The End”, metáfora de un final sin fin y uno de los documentales más vanguardistas y desnudos del cine canario.

Antes de la entrega del premio, nos relajamos con un coloquio singular, lleno de recuerdos y anécdotas de una locura colectiva allá por los años 80. Para concluir el acto se recuperaron una imágenes inéditas de la apertura de la sala de Yaiza Borges, con el estreno de “Sólo ante el peligro”, un título que parecía escogido por un oráculo travieso.

Listos y dispuestos acabamos la jornada compartiendo música, vino, cervezas y pizzas en el local del Equipo Para. Frente a un marco portuario y unas pocas gotas de lluvia, bajo el anticiclón de nuestro propio microclima, concluimos un día, un año, que se acaba para dejar paso a nuestra siguiente etapa.

Texto de Guillermo Carnero.  Fotografía de Haliam Perez.

CAMINANDO SOBRE LOS HOMBROS DE YAIZA BORGES: MOTIVOS PARA UN PREMIO

Discurso para la entrega del Premio Microclima 2017 al Colectivo Yaiza Borges pronunciado por Jairo López, presidente de la Asociación de cineastas de Canarias Microclima, el 16 de diciembre de 2017 en el Salón de actos de TEA Tenerife Espacio de las Artes, en el marco de la II Asamblea general ordinaria de la Asociación y en presencia de cinco miembros de la Cooperativa Yaiza Borges: Aurelio Carnero, Josep M. Vilageliu, Constantino Hernández, Jaime Ramos Friend y Antonio Jarque.

A todos los que estamos en esta sala Yaiza Borges salió a nuestro encuentro en algún momento de nuestras vidas. Supongo que los más mayores que están aquí lo conocieron en su momento, quizás fueron a alguna de sus innumerables proyecciones, a alguno de sus talleres formativos o se embarcaron en sus, imagino, alocados rodajes. Otros, los más jóvenes, hemos oído hablar de ese enigmático nombre con más distancia, como un eco lejano. Puede que fuera hace años, o puede que fuera hoy mismo cuando alguien nos habló por primera vez de la existencia de un grupo de locos por el cine en Tenerife, que a finales de los 70 y durante los 80 se embarcaron en un proyecto global alrededor del séptimo arte.

Yaiza Borges existió cuando la mayoría de los miembros de Microclima estábamos naciendo y desapareció antes de que pudiéramos disfrutarlo. Pero estamos aquí hoy, en parte, gracias a que antes estuvieron ustedes y a que se atrevieran a hacer lo que hicieron.

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¿Quién fue Yaiza Borges?  – Fotografía del rodaje de ‘Anabel (Off-Side)’, estrenada en 1979

 

Ahora, casi 40 años después, es imposible determinar con exactitud lo que fue. Existe un relato, o una suma de relatos, memorias personales, colectivas, fotografías, una exposición realizada en 2003, el libro de José Alberto Guerra de 2004, algunos artículos académicos, un puñado de películas, muchos documentos, revistas… Todo eso conforma una cierta leyenda, que quizás sea el mejor medio para superar el paso del tiempo y que siga el recuerdo y el misterio detrás de ese nombre, Yaiza Borges, tan suavemente canario, tan evocadoramente universal.

Yaiza es hija de la década de los 70, aquella en la que decenas de cineastas irrumpieron con fuerza en el panorama cinematogáfico portando sus cámaras Súper 8 mm. Se crearon muchas cosas en aquella década, como los primeros y modestos festivales de cine de Canarias, las primeras críticas de cine sobre obras canarias, los primeros grupos y asociaciones. También se estaba creando la democracia española y la comunidad autónoma de Canarias era algo que aún no existía.  Al finalizar la década, mientras algunos tomaban el camino de la profesionalización industrial o personal en otros trabajos, un grupo de irreductibles, dio un paso al frente y realizaron el paso clave: UNIRSE PARA INTERVENIR EN LA REALIDAD, primero como colectivo informal, luego como Asociación cultural, y más tarde como Cooperativa Social.

Los miembros fundadores fueron diez:

  • Aurelio Carnero Hernández (primer presidente)
  • Juan Antonio Castaño ‘Mengue’
  • Fernando Gabriel Martín Rodríguez
  • José Miguel Santacreu
  • Jose Alberto Guerra
  • Josep M. Vilageliu
  • Alberto A. Delgado
  • Francisco Javier Gómez Tarín
  • Juan Puelles
  • Antonio José Sánchez Bolaños

A los que luego se fueron incorporando más nombres, socios de la asociación y luego de la cooperativa, pero también simpatizantes, parejas, compañeros de trabajo, amigos, vecinos, espectadores o alumnos que veían el proyecto como suyo también.

Algunos hitos de su recorrido fue el producir y estrenar el primer largometraje de ficción colectivo en la historia de Canarias (o uno de los primeros), aquel ‘Anabel (Off-Side)’ en 1979, que acabó alzándose con el primer premio en la IV Muestra de cine canario convocada por la Caja de Ahorros de Tenerife.

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Presentación en la prensa de Yaiza Borges el 27-01-1980

 

En enero de 1980 ese colectivo se constituyó como ‘Asociación canaria para la divulgación del medio cinematográfico Yaiza Borges’, y en febrero inauguraron el Cine-Club Yaiza Borges en ‘La Buhardilla’, en la Calle Carrera de La Laguna, a los que siguieron decenas de ciclos en versión original sobre el expresionismo alemán, Jean Luc Godard, nuevas olas… y la organización de decenas de proyecciones en otros lugares de la isla y en La Gomera. Llegó a contar con más de 2.000 socios.

Pero Yaiza Borges era más que un Cine-Cllub, porque entendían el cine como:

  • Objeto socio-cultural
  • Objeto económico
  • Objeto político

Pusieron en marcha ‘Barrido’, “la primera revista de cine seria publicada en las islas” (Jorge Gorostiza, 2004), donde además de críticas de cine, incluían ya críticas a las mejores series de televisión, algo que parece que está muy de moda ahora. Publicaron 14 números en total entre enero de 1980 y enero de 1981. Pero sobre todo, en sus editoriales, en su Libro negro (1981) y en su programa de radio semanal, mostraban su posición crítica con la realidad cultural canaria del momento, y proponían medidas como que:

  • El cine se convirtiese en asignatura en todos los niveles de enseñanza, desde primaria hasta estudios especiales en la Universidad.
  • La creación de la Filmoteca Nacional Canaria.
  • Querían sentar las bases para una futura Escuela de cine en Canarias
  • Abogaban por la necesidad de crear un Instituto del Cine en Canarias
  • La redacción de una Ley de bases para el cine en Canarias
  • Promovían la difusión del séptimo arte por todos los municipios y barrios de las Islas, recuperando los cines abandonados.
  • Criticaban los intereses comerciales de la distribución y exhibición del cine en España, y su relación con las grandes distribuidoras norteamericanas.
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Portada de la revista ‘Barrido’, nº 4 (1980)

 

Ante tal cantidad de propuestas y la dificultad para realizarlas, me viene a la mente nuestra primera asamblea celebrada hace justo un año, cuando planteábamos los objetivos para el futuro, y un compañero decía que quizás eran unos objetivos demasiado ambiciosos por “parece que queremos cambiar el mundo”. Y es que utopía y fracaso son dos conceptos íntimamente unidos, y que siempre orbitan alrededor de toda conversación sobre Yaiza Borges. Y creo que es bueno recuperar la pregunta que se hacía Francisco J. Gómez Tarín en el prólogo del libro de Yaiza (2004):

“¿Sabían las individualidades que formaron el Colectivo que su proyecto revestía el carácter de una utopía? La respuesta –contundente- tiene  por necesidad que ser afirmativa. Lo sabían porque edificaron sobre cada frustración una nueva propuesta más ambiciosa, porque pretendían dar alternativa a toda la situación del cine en Canarias, porque avanzaron […]. Solo mediante la utopía es posible el progreso”.

Por eso, en un mundo que la mayoría de las veces privilegia el pragmatismo o la eficacia, queremos reivindicar hoy, como ayer, el valor de la utopía y de la resistencia para dar pasos realmente significativos.

Pero no se quedaron en las propuestas, ya que poco después crean la ‘Sociedad Cooperativa Limitada Yaiza Borges’, como herramienta para poder desarrollar a nivel industrial la producción, exhibición y distribución cinematográficas, con un capital social repartido en participaciones de 100.000 pesetas (600€) aportadas por cada uno de los 25 socios cooperativistas.

Recordemos los nombres de las 15 nuevas incorporaciones:

  • Antonio Jarque
  • María Teresa Lojendio
  • Luis Sánchez Gijón Cañete
  • Francisco García Talavera Marrero
  • Constantito Hernández Reyes
  • Sergio García González
  • Jaime Ramos Friend
  • Inmaculada Luengo Merino
  • Luisa Gallo Llobet
  • Julio Hernández Hernández
  • Manuel Fernández Galván
  • Pep Molí Riba
  • Pere Picó Moreno
  • Catherine Acín
  • Ángales ‘Lales’ Alonso

Se hicieron con el local del Cine Tenerife en la entonces Avda. General Mola de Santa Cruz de Tenerife (hoy avenida Islas Canarias) y montaron el ‘Cinematógrafo Yaiza Borges’, que pasaría a ser el núcleo del proyecto desde su inauguración el 22 de octubre de 1981 hasta su cierre el 30 de mayo de 1896, casi 5 años de proyecciones, ocupando la mayor atención de los miembros del colectivo.

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Luminoso del Cinematógrafo Yaiza Borges, inaugurado en 1981

 

Destaquemos algunos datos algunos datos para comprender la dimensión única de esta sala de cine:

  • Fue la primera sala comercial de Canarias en programar cine en versión original subtitulada, con lo mejor del cine internacional, películas de países con cinematografías  desconocidas y totalmente invisibles para los ciudadanos. Recordemos que hablamos de un contexto donde solo existían 2 canales de televisión, sin festivales internacionales de cine, y por supuesto sin internet.

 

  • Fue el primer exhibidor y único en su momento en Tenerife que respetó el pase sin descansos de las películas, gracias a la compra de un moderno proyector con capacidad para más de 4.000 metros de celuloide y que costó más de 2 millones de pesetas (más de 12.000€), aunque eso les restara beneficios de la cantina del cine, porque para ellos era imprescindible ver la película sin interrupciones. Esto, combinado con la pantalla y el juego de lentes, la hicieron merecedora de ser la sala con la mejor calidad de imagen (en cuanto a la nitidez) de Canarias.

 

  • Fue la única sala del Archipiélago en programar en sesión continua, es decir, los espectadores podían quedarse todo el tiempo que deseasen dentro del local, volviendo a ver la película o conversar con otros espectadores o miembros del colectivo, en el transcurso de las tres sesiones diarias.

 

  • Mientras otras salas proyectaban el NODO al inicio, los ciclos y sesiones de Yaiza proyectaban cortometrajes antes de las películas siempre que les fue posible.

 

  • Organizaban sesiones fantasma, es decir, de madrugada y gratuitas, como ‘Casablanca’ a la 1 de la mañana con lleno absoluto.

 

  • Además, las zonas comunes del cine servían para montar exposiciones temporales de nuevas disciplinas artísticas, como cine, cómic, publicidad, diseño, carteles, fotografía, máscaras y hasta macramé.

 

Yaiza tenía un plan: conseguir fondos con la recaudación de la sala para reinvertirlos en la producción de cine. Como podemos imaginar ahora, nunca lograron este objetivo, pero su pulsión por crear, les llevó a levantar proyectos y a rodar bajo condiciones precarias, cine de guerrilla o low cost como decimos ahora, pero en la era analógica y portando además nuevas miradas sobre la realidad, como el documental ‘Carnaval 83’ (1983), sobre uno de los iconos culturales de Canarias.

Su ingenio les permitió diseñar también todo un sistema de suscripción popular para costear su largometraje más ambicioso, ‘Bajo la noche verde’ de 1984, un sistema de micromecenazgo muy similar a lo que ahora llamamos crowdfunding.

Viendo todas sus facetas, está claro que, parafraseando a Víctor Erice, lo que ustedes querían no solo era hacer cine, sino SER CINE.

Y su locura por ser cine desembocó en una deslumbrante performance crepuscular al rodar en solo tres días el doloroso cierre del Cinematógrafo en 1986, creando su película más genuina, más libre y más radical, ‘The End’, un mediometraje de 43 minutos que proyectaremos a continuación.  

Está formada por diez episodios dirigidos por diferentes miembros de Yaiza Borges, y es, creemos,  uno de los títulos más relevantes del cine canario, con importantes innovaciones temáticas y formales, como el uso del plano secuencia, la ruptura de la cuarta pared, una insólita capacidad para expresar el dolor personal y el desencanto vital, pero también un gran dominio de la burla y la ironía, además del atrevimiento de plantear largos planos estáticos, donde puede parecer que no pasa nada, pero en realidad está pasando el rodillo de la vida.

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Fachada intervenida del Cinematógrafo para su cierre en mayo de 1986. Fotografía Juan A Castaño

 

Pese a que habitualmente se recalca el cierre de la sala como el punto final de Yaiza, y aunque imaginamos el sentimiento de desencanto y frustración que les generó, es importante matizar que su cierre no significó en absoluto ni el fin ni el fracaso del proyecto, solo la imposibilidad de llevarlo a cabo de una determinada manera.

En primer lugar la cooperativa seguirá existiendo y produciendo películas durante años, destacando las producciones hechas para TVE en Canarias entre 1987 y 1988: como ‘El fotógrafo’ de Luis Sánchez Gijón, ‘Iballa’ de Josep Vilageliu, ‘Último acto’, de Aurelio Carnero y Constantino Hernández, ‘Apartamento 23 F’, de Aurelio Carnero, todas con la dirección de fotografía de Juan A. Castaño. 

En segundo lugar, la Filmoteca canaria fruto del impulso de Yaiza, se creó en noviembre 1984, siendo la segunda filmoteca autonómica después de la de Cataluña y que llega hasta nuestros días.

Se prosiguió con la labor formativa de cursos y talleres, y también con la divulgativa, creando años después un proyecto educativo pionero para escolares: ‘Educar la mirada’  coordinado por Josep M. Vilageliu.

También, el movimiento que generaron no solo fue imborrable, sino que ha contribuido a que muchas personas sean como son. Cito a un espectador asiduo a la sala, Benito Arozena. (Cuadernos del Ateneo de La Laguna, 2003)

“Basta con repasar por encima una lista de las casi doscientas películas exhibidas en el Cinematógrafo Yaiza Borges para calibrar su importancia y para darnos cuenta de que sin su existencia, sin su bendita intromisión en nuestras vidas, es posible que no hubiéramos accedido a ellas sino mucho más tarde, o, quizás nunca, y que sin el disfrute de esas películas probablemente seríamos otros, de la misma manera que otros seríamos también sin la música que escuchamos, las playas que visitamos o los cuerpos que acariciamos. […] Algunos pensamos que una de las cosas buenas que se nos ha cruzado en la vida se llamó Yaiza Borges, y fue un puñado de locos por el cine trabajando para que otros enloqueciéramos por él, intentando un proyecto quimérico en un momento más histérico que histórico. El proyecto se truncó, pero la labor de contagio hay que considerarla cumplida.”

Y mucho más, porque nos enseñaron que hay que vivir intensamente cada momento de la vida y de la historia. En aquel momento fue el nacimiento de la democracia y de la comunidad autónoma de Canarias, cuando estaba todo por hacer. Y lo hicieron apostándolo todo, en serio, sin miedo al qué dirán o al fracaso.

Todo esto, compañeros cineastas, debe animarnos a nosotros a vivir nuestro momento, este presente de después de la crisis, de la posverdad, de la redefinición de nuestro Estado, nuestra democracia, cuando en materia de cine aún sigue habiendo tantas y tantas cosas por hacer. No podemos ser meros testigos de la vida o del sistema, podemos intervenir en ellos como hicieron ustedes.

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Lectura de este discurso en el acto de entrega del premio Microclima 2017 a Yaiza Borges en TEA Tenerife Espacio de las Artes el 16-12-2017. Fotografía Haliam Pérez

 

Este premio es también, de alguna manera, para todos los que nos han precedido, en particular a los que lo han hecho en colaboración, como los pioneros José González Rivero y Romualdo García Paredes, que se unieron para crear juntos en 1927 El ladrón de los guantes blancos’, el primer largometraje de ficción de la historia del cine canario. O como otros muchos cineastas de los 70, que montaron esas asociaciones, algunas incluso rivales enfrentados de Yaiza, pero que, en esa lucha dialéctica, en esa confrontación, aún con los excesos de una época intensa, hicieron enriquecer el debate y en definitiva avanzar las propuestas del cine canario.

Sirva de agradecimiento a todos ellos por abrirnos el camino, y sirva hoy especialmente a los miembros de Yaiza Borges, aunque sea para que volvamos a recuperar ese nombre, para que profundicemos en todo aquel movimiento y nos acerquemos a algunos de sus protagonistas hoy en la sala.

Sirva también este modesto reconocimiento porque sabemos lo que cuesta asociarse, trabajar en equipo, entenderse. Nosotros llevamos menos de tres años y ya nos sentimos agotados ¡y ustedes lo hicieron durante 10 años!

Sirva también para advertirles que les seguimos necesitando, que hay que seguir haciendo crítica, más necesaria que nunca, o investigando, o creando nuevos proyectos, con todo ese bagaje y perspectiva acumulada, y que en el cine no existe la jubilación, que hay que seguir rodando como Manoel Oliveira, hasta el último aliento vital.

Sirva, en fin, para darles las gracias, porque si nosotros podemos ahora mirar algo más lejos y más alto, es porque caminamos sobre vuestros hombros, sobre hombros de gigantes.

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Miembros de Yaiza Borges y Microclima. Fotografía de Tamara Brito de Heer

AGRADECIMIENTOS DE LOS MIEMBROS DEL COLECTIVO YAIZA BORGES TRAS EL PREMIO MICROCLIMA 2017

Esta semana queremos recordar las palabras de agradecimiento de los miembros del Colectivo Yaiza Borges, días después de recoger el premio Microclima.

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“Los componentes del colectivo Yaiza Borges queremos agradecer a la asociación de cineastas Microclima, su sentido y emotivo homenaje a nuestra labor, el día 16 de diciembre de 2017, en la sala de proyección del TEA.

Por eso queremos hacer extensiva a todos los miembros de la asociación nuestra sincera felicitación por la perfecta organización y el cariño puesto en todo el contenido del homenaje, lleno de detalles y sorpresas hacia lo que fue Yaiza Borges.
En este sentido hay que dejar constancia que la presentación que realizó el actual presidente de Microclima, Jairo López, en nombre de todos sus asociados con la lectura de un texto, recoge perfectamente lo que fue el espíritu y el papel de Yaiza Borges hace 40 años como reflejo de un país que estaba naciendo a la democracia y al cambio. Y, por eso, aún más, estamos seguros, que gracias a Microclima ese espíritu ha vuelto a renacer y esperemos que continúe como receptores de nuestro testigo. Un afectuoso y fraternal saludo de Yaiza Borges”

 

Foto de Tamara Brito de Heer

PREMIO MICROCLIMA 2017 A YAIZA BORGES

Los cineastas canarios otorgan el Premio Microclima al pionero Colectivo Yaiza Borges

Foto 1_ Miembros del Yaiza Borges delante del Cinematógrafo en 1982

La Asociación de cineastas de Canarias Microclima ha decidido entregar su segundo Premio Microclima en la edición de 2017 a los miembros del Yaiza Borges, un colectivo que revolucionó el panorama cinematográfico en Canarias entre 1979 y 1986. Se trata de un galardón con el que anualmente los cineastas canarios quieren reconocer el trabajo realizado por personas, instituciones o colectivos en defensa del cine como bien cultural. En esta segunda edición, el premio otorgado al Colectivo Yaiza Borges quiere destacar la intensa labor desplegada por los miembros de aquella asociación y luego cooperativa, tanto en el terreno de la producción, como la exhibición, divulgación, distribución, formación y también en el debate de las políticas audiovisuales en los años de formación de la Comunidad Autónoma de Canarias.

El acto público de entrega tendrá lugar el sábado 16 de diciembre de 2017 en la Sala
de cine del TEA Tenerife Espacio de las Artes de Santa Cruz de Tenerife.

Este premio quiere reconocer el modo en que el Colectivo Yaiza Borges se embarcó en un proyecto unificador de los grupos de cineastas independientes de Canarias a finales de los 70 y hasta mediados de los 80. El colectivo proporcionó a la sociedad de la época un proyecto cinematográfico y cultural global, crítico y ambicioso en sus propuestas. Adelantado a su tiempo en las reivindicaciones para una sostenibilidad del cine en las Islas, promovió la producción, exhibición y distribución de películas en un contexto histórico en que arte y política eran parte del debate cotidiano entre los creadores.

Foto 2_Rodaje de Bajo la noche verde en 1984

Aventura y utopía

En 1979 algunos miembros de la Asamblea de Cineastas Independientes Canarios (ACIC) en la que se integraban colectivos como el Grupo HP o Equipo Neura, crean el Colectivo Yaiza Borges. Desde las páginas de su revista ‘Barrido’ defendieron que el cine se convirtiese en asignatura en todos los niveles de enseñanza, lucharon por la creación de la Filmoteca Nacional Canaria, por el libre acceso a programas y laboratorios de la televisión pública, por la creación del Instituto del Cine en Canarias, la redacción de una Ley del cine o por la difusión del séptimo arte por todos los municipios de las Islas.

Los miembros fundadores fueron diez: Aurelio Carnero Hernández, Juan Antonio Castaño, Fernando Gabriel Martín Rodríguez, José Miguel Santacreu, Alberto Guerra, Josep Vilageliu, Alberto A. Delgado, Francisco J. Gómez, Juan Puelles y Antonio José Bolaños, a los que luego se fueron incorporando más nombres.

Foto 4_ Rodaje de 'Anabel (Off-Side)', estrenada en 1979

El colectivo comienza en La Laguna con la producción de su primera película ‘Anabel (Off-Side)’ (1979) y los primeros ciclos de cine. Poco después, en 1981, crean una de las piedras angulares del proyecto: la apertura de la sala de cine denominada ‘Cinematógrafo Yaiza Borges’ en Santa Cruz de Tenerife, que permitió descubrir a los amantes de cine obras por entonces muy complicadas de ver en las Islas. Destacaron el ciclo dedicado al director alemán R. W. Fassbinder, con lleno completo en sus pases, y la proyección del primer largometraje de la historia del cine canario ‘El ladrón de los guantes blancos’ (1926), un hito en la recuperación de la memoria cinematográfica del Archipiélago.

Foto 5_Fachada de la Sala de cine del Yaiza Borges en Santa Cruz de Tenerife

Tras varios años de proyecciones, actividades y más rodajes, como ‘Carnaval 83’ (1983) y ‘Bajo la noche verde’ (1984), en 1986 llega el cierre del cine y la aparente disolución del grupo. De este momento queda como testigo crepuscular el documental ‘The End’ (1986), obra colectiva y declaración de intenciones, quizás profeta de nuestros tiempos.
Gran parte de los miembros del Yaiza Borges continuaron con su carrera cinematográfica hasta nuestros días, bien en la producción, en la formación universitaria o en la crítica e investigación, y en algunos casos acompañando a los jóvenes cineastas que iban surgiendo en las Islas. Para Microclima esa utopía es un faro donde mirarse, un lago de luz desde el que espantar las sombras.

Foto 3_Rodaje de 'Anabel (Off-Side)', estrenada en 1979

Microclima

Microclima es una asociación que promueve la creación cinematográfica entendida como bien cultural. Está conformada por cuarenta cineastas y organizada de un modo horizontal, donde la toma de sus principales decisiones de realiza de forma asamblearia entre sus socios, tal y como ha sucedido a la hora de decidir a quién se debía entregar la segunda edición de este galardón.

El premio, que se entrega en el marco de la Asamblea general ordinaria, llega en un año en el que la agrupación se ha consolidado en su labor de observador y agente activo del sector cinematográfico de las Islas, realizando mesas redondas, comunicados y reuniones con multitud de agentes públicos.
Entre los objetivos que se plantea la asociación de cara al 2018 se encuentra la creación d

e un Instituto del Audiovisual Canario (una necesidad ya expresada por Yaiza Borges a principios de los años 80) como órgano administrativo capaz de gestionar eficazmente las posibilidades y necesidades del audiovisual en las Islas. Microclima también entiende como algo absolutamente fundamental el hecho de asegurar la continuidad de las ayudas a la producción del Gobierno de Canarias. Ambas medidas inciden en algo que ha sido la máxima de la Asociación de cineastas de Canarias Microclima desde su creación: la construcción de un modelo audiovisual para Canarias.